Otro adiós, y la esperanza de renacer.

Posted by The Mage of the Many Shadows on enero 5th, 2009 filed in Adios, Amigos, Analia, Angie, Costumbres Paganas, Reflexiones

El fin del 2008 me recordó al fin del 2005. Ambos momentos fueron momentos de pérdida muy profundos.

Algunos días atrás compartí con uds. mis sentimientos, al decirle “adiós” a Angie. Les conté acerca de la increíble fuerza que la amistad y el amor pueden ejercer en esos momentos. Mi balance del año estuvo teñido de las emociones fuertes, profundas, de esos días.

Uno reflexiona sobre la vida, sobre el final de la vida corporal, sobre los amigos, los afectos, etc. Pero no estamos más cerca de poder evitar el sentimiento de dolor y de pérdida, cuando un amigo “se va”.

Aún cuando sea un amigo al que uno no ve por cierto tiempo.

Malas noticias.

Era primero de año a la mañana. Mi día aparentaba apacible… ir a la casa de Tamara, como casi todas las semanas. Con todo lo que vino tras la partida de Angie, y mi papel como administrador del blog, me hice un rato para mirar los mails.

Cómo algunos de uds. saben, mi tiempo online no es mucho últimamente, así que no siempre me puedo dar el “lujo” de leer todos los mails en tiempo y forma.

Nunca miro la cuenta de hotmail… es como un disipador de spam para la Internet, así que suelo evitarla. Por alguna causa ese día  decidí que mejor le daba una mirada de todas formas.

Y había (entre 900 mails, mayormente basura), uno de algunas horas antes… Esmeralda me cuenta en cuatro líneas una noticia terrible: otra de mis amigas había muerto.

Historia.

En un pasado que es lejano en la mente, pero que son sólo unos años en los papeles, yo estaba pasando por una crisis terrible. Habiendo perdido casi todo, mi alma buscaba una respuesta. Esa respuesta resultó ser el Paganismo, pero yo no lo sabía entonces.

No es sencillo dar los primeros pasos en este camino. Hay mucha fantasía. Hay mucho chanta dando vueltas. Y hay mucha soledad. El camino de crecimiento de un pagano es fundamentalmente un sendero personal, que requiere una dedicación muy profunda.

En el momento indicado, cuando la búsqueda alcanzó el nivel de seriedad adecuado, hubo alguien que agarró mi mano, y respondió a mi pedido de ayuda y de guía. De alguna forma, se que le debo una buena parte de lo que soy ahora a ese tiempo que pasé aprendiendo con ella.

Analía era más joven que yo. Pero tenía muchos más años que yo en este camino. Tenía tambien una voluntad ferrea, y un caracter casi tan explosivo. Nunca aceptó que la llamara “maestra”, pero ese era el rol que cumplía. A fuerza de trabajo duro, de rituales, de práctica, de comentarios filosos y directos…. pero sobre todo de dedicación, logró que yo entendiera. Logró que yo aprendiera cómo transformar una búsqueda enmascarada como una pregunta en un camino de vida.

No era “suave”, le gustaba jugar con la tensión en las relaciones. Y no era perfecta… pero era la persona justa, en el momento indicado para mi. Y sé que no solo para mi… en los diferentes grupos que luego coordinamos juntos, muchos dieron su primer vistazo en el mundo de la magia.

Yo se lo dije… más de una vez… pero no creo que nunca haya comprendido lo mucho que hizo por mi.

Pero con los años los chicos crecen. Y los aprendices inquietos encuentran su propio camino. Y los maestros que no gustan del título también eligen su propio camino.

Así que ella siguió el suyo, y yo seguí por el mío… una mezcla sutil y no del todo ortodoxa entre la Alta Magia y el ritual sencillo y ecléctico de la Wicca moderna. Nos escribimos de tanto en tanto. Nos perdíamos, y cada tanto volvíamos a cruzar algunas líneas por este mismo cyberespacio que alguna vez nos había juntado.

Esta vez, hacía un año y medio que no sabía de ella.

Pérdida.

Dicen que puede haber sido mala praxis. Que mucho tuvo que ver su caótica vida familiar. Lo que siento es que tal vez estaba muy sola.

En uno de sus últimos mails, me había dicho “lo que mas lamento de los últimos años es quizas haberme alejado del círculo de mis amistades y especialmente del ámbito Pagano”… Somos tan pocos en esta Ciudad tan enorme… y tan “jovenes” espiritualmente hablando, que solemos perdernos entre nosotros.

Por lo que se, murió sólo con su hermana a su lado. Y luego un velorio “tradicional” (es decir, la clásica reunión “católica” llena de llantos). Ojalá su Maestra de tantos años, Julia, haya estado ahí, pero la verdad es que no lo se.

Deja tres hijos en este mundo… a su hermana y a su madre, y una pareja.

Oscuridad.

Yo enfrenté la visión de la Muerte algunas veces ya. Mi sensibilidad espiritual ya “sabe” cómo se siente el perder a alguien, y lo que viene después energéticamente. Pero nunca había visto tal Oscuridad. Dolor. Lo abrupto.  Es como estar rodeado de niebla impenetrable, fría e informe.

La sensación que me llega es la de “perder pie” en un océano enorme sin costas ni bordes. Sin poder elevarse por uno mismo, pero sabiendo que la salida esta ahí.

Contrastes.

Muy distinto de la partida de Angie… tan llena de luz y rodeada de sus afectos. No sólo su “alma” se movía más libremente, sino que fue ayudada por todos nosotros… casi como un globo que se elevaba sumergido en una luz dorada y cálida.

Dolor.

La pérdida desafía mi entendimiento. Y duele. MUCHO. Tres amigos. En tres años. Dos en un mes. Estos últimos, gente más joven que yo… con vidas completas aún esperándoles.

Una parte de mi quiere hundirse y descansar “en el fondo”. Pero no puedo. Cómo le decía a Tamara ayer: no puedo. No quiero. El dolo, la pérdida. Tengo que expresarlos. Tengo que convertirlos en algo. No puedo “caer”. Se que no voy a poder levantarme si lo hago.

Sublimación.

En química, se llama “sublimación” al cambio de estado entre vapor y sólido, sin pasar por lo líquido. Es una palabra que tiene origen en la Alquimia, donde es una de las doce transformaciones básicas, donde implicaba la purificación de un cuerpo (o una fuerza) por medio de un cambio de estado entre dos opuestos, sin pasar por le intermedio, regido por el signo de Libra (los opuestos en balance).

En la piscología moderna, la sublimación es un proceso por el cual se transforma la libido en formas socialmente aceptables de manifestación. Más generalmente, habla de la transformación de energía psíquica que emana de un conflicto o una necesidad en una tarea positiva, creativa. Muchas veces se ve en los artistas.

Ambos procesos, el químico y el psicológico, son manifestaciones del mismo tipo de transformación. Esotéricamente, la sublimación es un modo de transformar cualidades, fuerzas y energías. Yo se que lo hago constantemente… como buen Escorpiano, a veces me “sobra” cierto tipo de estímulo o energía ;-) y es ahí cuando me siento a escribir.

Este es un caso parecido… me “sobra” dolor. Me “sobra”  pérdida. Me “sobra” la desolación de no entender cómo gente tan brillante y tan importante se fue, sin poder siquiera decirles “adiós”.

Tengo que expresarlo. Tengo que dejarlo salir. No sólo en las lágrimas, que esas también hay, obvio… sino en palabras, en acciones.

El sol es más oscuro que hace unos días… pero es más claro y brillante que lo que hubiera sido si ellos no hubieran estado ahí. Yo no sería quien soy si ellos no hubieran estado ahí.

Maxi, Angie, Ana… no quiero que la lista siga creciendo. Quiero elevar mi espíritu en un encantamiento que les llegue hasta el alma, y sepan que los extraño, y que siempre voy a estar agradecido.

Qué loco que todo esto pase cuando estoy casi “preso” esotéricamente en la casa de mi familia materna, sin poder realmente dar rienda suelta a la magia ritual.

Tal vez sea lo que tengo que aprender.

Sublime, Mago…. que la vida es corta.

De las cenizas…

…puede aún renacer el Fenix.

En unas horas salgo de vacaciones. Una semana de camping. Espero que de paz. Es hora de ver la vida nuevamente con otros ojos.

Abrazos para todos/as!

Leave a Comment